NO ME PASARÁ NADA
La
Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad fue fundada
en Murcia, a finales de junio de 1993.
La
Cofradía creció en sólo seis años en cuanto a su número de pasos, pero no lo hizo
bien y de inmediato hubo un sentir unánime en cuanto a la conveniencia de
sustituir alguno de los nuevos pasos realizados, ante su evidente falta de
calidad artística. Así pues, la Junta Directiva de la Cofradía decidió ir
cambiándolos poco a poco, conforme fuese pudiendo, pero entre muchos de sus cofrades
siempre hubo un verdadero rechazo y oposición a cambiar la imagen del Cristo de
la Caridad, Titular de la Cofradía.
Finalmente,
tras muchas deliberaciones y debates, la Junta Directiva de la Cofradía tomó la
decisión de ir viendo diversas posibilidades para elaborar una nueva imagen del
Cristo, pero no consiguieron que ningún escultor les hiciese un proyecto con un
precio que se adaptase a sus menguadas posibilidades económicas.
Tampoco
lo tuvieron fácil por la parte financiera, ya que no lograban que los bancos
les ofreciesen un crédito con unas condiciones asumibles por parte de la
Cofradía.
Parecía
como si fuese el propio Cristo de la Caridad quien no quisiera que su imagen
fuese sustituida, y pusiera todas las trabas posibles a los intentos de cambio
de la imagen.
Entre
los más fieles devotos del Cristo se encontraba un tal Manuel quien, a la
lógica devoción, por tratarse de uno de los nazarenos estantes que cargaban al
Cristo sobre sus hombros durante la Procesión, se unía la que provenía de la circunstancia
de que un hijo suyo había estado gravemente enfermo y tras rezarle al Cristo de
la Caridad, rogándole por su curación, su pequeño había conseguido superar la
enfermedad, hecho que Manuel siempre atribuyó a una intervención directa del Cristo.
Cierto
día Manuel, que vivía en la calle Pascual, muy cerca de Santa Catalina, vio una
gran columna de humo que salía desde la iglesia. Se había declarado un incendio
en ella.
Rápidamente
corrió hacia la iglesia, llegando ante su puerta al mismo tiempo que el
sacristán. Entre los dos abrieron las puertas, entrando en el templo y
comprobando que el fuego se había declarado junto a la Capilla que ocupaba la
imagen del Cristo de la Caridad.
Presurosamente,
entre los dos intentaron poner a salvo la imagen, pero sólo consiguieron
descolgarla de la pared y dejarla tumbada en el suelo.
Con
el Cristo ya en el suelo, Manuel miró hacia el techo y vio que una gran viga de
madera ardiendo iba a caer de un momento a otro sobre la imagen del Cristo por
lo que, poniendo en juego su propia vida mientras pensaba y se decía: “Dios
está arriba y no me pasará nada”, se tumbó sobre el Cristo para proteger la
imagen con su propio cuerpo, cayendo en ese preciso instante la viga ardiendo
sobre Manuel, salvando con su cuerpo a la imagen del Cristo de su segura
destrucción pero, inconsciente por el tremendo golpe recibido, Manuel perdía la
vida envuelto en llamas.
El
alma de Manuel fue directamente al Cielo y al llegar, San Pedro le recibió y le
llevó ante Jesús, comprobando que su semblante tenía la misma expresión de paz que tenía el rostro
del Cristo de la Caridad.
Jesús,
tras recibirle con una sonrisa y un cálido abrazo le preguntó -“Manuel: ¿por qué lo hiciste?”- A lo que Manuel le respondió -“No podía dejar que ardieras Señor, igual
que tú no abandonaste a mi hijo cuando te pedí por su
vida”-.
En
el funeral por Manuel, seguro que fue el propio Jesús quien habló por boca del
Obispo diciendo que: “Al igual que un día hubo un buen hombre que salvó de las
llamas la imagen del Cristo de la Expiración de Sevilla, conocido popularmente
como “El Cachorro”, para que la ciudad sevillana pueda ver cada Viernes Santo
la prodigiosa imagen del Cristo desgranando a cada paso su agonía, ahora tú, Manuel,
has dado tu vida por salvar de las llamas la imagen del Cristo de la Caridad,
para que la ciudad de Murcia pueda ver cada Sábado de Pasión la expresión de
paz y caridad infinitas que emanan de su rostro”.
Juan Manuel Nortes González (22/05/2012)
Cuento escrito con motivo del XX Aniversario de la Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario